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Comisión europea regularía el uso de grasas “trans”

11 de Septiembre de 2016

Informe señala que la vía legal será la mejor para regular el consumo de grasas artificiales

En Junio la Agencia Estadounidense de Fármacos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) estableció un plazo de tres años para erradicar las grasas trans de todos los alimentos que se comercializan en Estados Unidos, con la intención de prevenir unos 20 mil infartos de miocardio y 7 mil muertes por enfermedad cardiovascular. En Europa no se ha establecido una norma común para regular el uso de las grasas trans, solo cuatro países – Dinamarca, Letonia, Austria y Hungría- tienen leyes para controlar el uso de las grasas artificiales.

Las grasas trans incrementan el riesgo de padecer enfermedad cardíaca, reconocida como la primera causa de muerte en la Unión Europea (UE).Europa está perdiendo la batalla contra las grasas trans y los expertos consideran que la única forma de limitar su uso es por la vía legal.

En diciembre del año pasado la Comisión Europea emitió un informe en el que se analiza el uso de grasas trans en los 28 países que forman parte de la Comunidad Europea, pero no se establecieron medidas concretas para restringir el uso de los aceites hidrogenados; sin embargo, se indica que los países miembros de la UE han expresado que, frente a la inercia de la UE, están listos para establecer regulaciones nacionales que limiten la exposición de la población a las grasas trans.

El estudio indica que en algunos países como Lituania, Latvia, Estonia, República Checa, Malta, Finlandia y Croacia, las tasas de muertes por enfermedad coronaria oscilan entre el 20% y el 35% del total. Los investigadores recomiendan establecer normas restrictivas, tomando en cuenta que los niveles de muertes por causas cardiovasculares se redujeron en Dinamarca después que se introdujo la ley que prohibía el uso de grasas trans.

De acuerdo al documento, una regulación efectiva permitiría proporcionar al público opciones de alimentos más saludables, sin la necesidad de distinguir alimentos con menores cantidades de grasas trans. La medida permitiría proteger a toda la población, incluyendo los grupos más vulnerables.