Carrer Falcó, 7 Piso 1ª, Puerta 4ª. 12001 Castelló de la Plana - Castelló

Hacen un espectáculo de hipnosis y terminan llamando al SAMUR

27 de Octubre de 2018

18/02/2017 21:15

La pasada semana el Servicio de Asistencia Municipal de Urgencia y Rescate de Madrid recibió una de las llamadas más insólitas de su historia. Debían acudir al Palacio de la Prensa, donde se celebraba el espectáculo Mentalismo en el cine, porque una mujer se había quedado atrapada en un trance hipnótico y no podía despertar.

"La verdad es que no daban crédito. Esta semana me han escrito para pedirme el vídeo de la sesión porque para ellos era algo absolutamente excepcional", comenta el conocido mentalista Pablo Raijenstein, quien describe así lo acontecido: "Yo estaba despidiendo a los asistentes al espectáculo, cuando alguien me avisó de que aún quedaba una persona en el patio de butacas que no se había levantado. Estaba como cataléptica. Tenía unas 20 personas alrededor que estaban flipando. Cosas como ésta te demuestran el increíble poder de la mente".

En sus espectáculos, Raijenstein da claves a su audiencia para inducirlas a una sesión de hipnosis colectiva, pero la joven ni siquiera había subido al escenario con él. "Ella ya había acudido a más espectáculos míos y tenía mucha capacidad de concentración. En este caso, su mente se quedó en una especie de loop y, aunque yo trataba de hacer una inducción más profunda para que escuchara mi voz, no lo conseguía. Estaba en un estado de autohipnosis total. Así que pasada media hora o 40 minutos decidimos llamar al SAMUR", prosigue Raijenstein.

"Estaba como cataléptica. Tenía unas 20 personas su alrededor que estaban flipando", explica el metalista Pablo Raijenstein

Tres unidades de este servicio fueron necesarias para sacar a la mujer del trance. "Las dos primeras no sabían muy bien cómo afrontarlo. Me dijeron que era el caso más extraño que habían tenido. Les conté lo que sucedió y le intentaron reanimar pero nada. Creían que podía ser un caso patológico y que ella quisiera llamar la atención. Pero, al final, vino un coche de una unidad psiquiátrica que logró que empezase a andar, pero se movía como un zombi. Así que decidieron llevarla al hospital", explica Raijenstein, quien asegura que actualmente la joven se encuentra bien.

Desde el SAMUR corroboran la historia pero prefieren no dar detalles por respeto a la intimidad de la paciente. Raijenstein se muestra sorprendido pero cree que, después de cuatro años con el espectáculo en cartel, algo así puede suceder. "La hipnosis es más habitual de lo que la gente cree. Colegas míos han tenido que parar espectáculos porque alguien no podía separar las manos y se asustaba. En Argentina, de donde son mis padres, la hipnosis incluso se utilizaba en los dentistas como alternativa a la anestesia. De hecho, todos hemos vivido un trance hipnótico en nuestra vida cotidiana. Seguramente te ha pasado que caminando hacia tu casa, de pronto te encuentras ya en la puerta con las llaves en la mano y no recuerdas la ruta que has hecho, ocurre por que ibas pensando en algo que copaba más tu atención y has mecanizado el trayecto, esto de alguna forma explica ese estado".

Sin trauma

Perteneciente al Colegio Oficial de Psicólogos, el doctor José Elías Fernández, experto en hipnosis, explica que "un suceso así es posible. Algunas personas entran en un estado tan profundo en el que pierden la conexión con el hipnotizador. Lo que hay que hacer es esperar un tiempo para que se despierten, otra cosa es que no fuera posible esperar como en este caso". La salida no de un episodio así no es traumática, "a no ser que la persona perciba algo que el entorno está alterado. Hay que manejar estas cosas con calma".

Para tranquilizar a mentes impresionables, el mentalista también explica que "se debe saber que si alguien no quiere ser hipnotizado no lo será, con tal de no seguir las sugerencias que el hipnotizador le da no podrá entrar en ese estado. Estos casos son excepcionales y solo se dan en personas que deseen permanecer en ese estado, personas altamente impresionables que buscan de forma inconsciente la atención, lo máximo que puede pasar en estos estados es que se relaje tanto que se quede profundamente dormido".